
✒︎ Dᴀᴠɪᴅ S. Iɢʟᴇsɪᴀs
@D_S_Iglesias • 16,122 subscribers
🏛️📜 ♟️Gabinete| Estrategia & Letras. △ Consultor-Analista & Escritor. #compol 🥷 #writer ☕️🖋️🇪🇸🇪🇺 📩 [email protected]
Videos

☕️🖋️Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil a título póstumo a Fernando Ónega.
✒︎ Dᴀᴠɪᴅ S. Iɢʟᴇsɪᴀs25,651 views • 5 days ago

Que Bolaños está desatado eso ya lo sabemos. Y su mochila también.
✒︎ Dᴀᴠɪᴅ S. Iɢʟᴇsɪᴀs110,846 views • 2 months ago

Que Feijóo tenga yate con embarcadero privado en su playa de Anato at no significa que Galicia tenga más kilómetros de costa de España (una grande y libre de ineptos como él) porque resulta que Canarias tiene más kilómetros de costa que ninguna otra como es evidente. No es un nuevo lapsus: es desconocimiento estructural de España. Si no sabes ni dónde acaba el mar, ¿cómo vas a gobernar el país? ¿Presidente de qué mapa?
✒︎ Dᴀᴠɪᴅ S. Iɢʟᴇsɪᴀs193,103 views • 5 months ago

43 Grupo del Ejército del Aire y del Espacio A Mezquita , Ourense.
David S. Iglesias137,122 views • 9 months ago

☕️🖋️ A Ester Muñoz se le van a hacer más largos los zascas de Carlos Cuerpo que los controles de tráfico a los que está tan habituada a estar retenida. 🚔 🪓Hoy ha descubierto que en el Congreso los “controles” duelen bastante más 😂🔥 #ZascaNivelDios #ControlDelGobierno
✒︎ Dᴀᴠɪᴅ S. Iɢʟᴇsɪᴀs21,286 views • 1 month ago

A filo y arcabuz - "Palco, piruleta y cenizas muriendo mientras tú bailas" Cuando la empatía se mide en gestos vacíos entonces no cabe más que hablar de Isabel Natividad Díaz Ayuso. Tres días de luto, cinco minutos de silencio, una despedida en el Centro Cultural Los Pinos, una bandera ondeando a media asta y una rápida declaración de condolencias. El 2 de abril de 2025, Alcorcón nos cubrió de luto por la muerte de dos bomberos, dos profesionales, dos hombres con familias, que, mientras luchaban contra un incendio en un garaje, perdieron la vida. Otros resultaron heridos, 14, algunos gravemente como Antonio que está debatiéndose contra la parca en el Hospital de Getafe, pero a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Natividad Díaz Ayuso, se la encontró horas después en un palco de fútbol, disfrutando de la euforia de un partido a la par que pegaba alguna cabezadita. Mientras tanto, los rostros de los vecinos, familiares y compañeros de los fallecidos reflejaban una angustia que no entendía de celebraciones bajo la lluvia. Y ahí está el problema. La desconexión. La distancia insalvable entre lo que los ciudadanos esperan de sus líderes y lo que reciben. En estos días de luto, de dolor, no es que se demanden palabras bonitas, discursos vacíos. Se exige algo mucho más difícil de encontrar en el mar de las promesas de un panfleto vació y una cesta de fruta: coherencia, autenticidad, acción. Ayuso, absorta en su piruleta de la mano y sus sonrisas en el palco, parece olvidar que el poder no es solo el reflejo de una sonrisa bajo los focos, sino la capacidad de estar presente, de acompañar en el dolor, de ofrecer no solo palabras, sino también recursos, apoyo emocional, incluso una simple llamada aunque sea su odiado Sur de Madrid. Nosotros, todos, le enviamos mensajes de apoyo cuando "Manolito" sin mayor distinción en esos momentos que la persona frente al personaje. Una muestra de humanidad. Pero ahora esa llamada, como tantas otras veces, no se produjo. Es imposible no sentir que, mientras un municipio entero vivía un dolor profundo, la presidenta se escabullía entre los lujos de un palco, a contentar quien le paga la piruleta de la que chupa, relame y sujeta, como si el dolor ajeno fuera un espectáculo lejano. Como si la tragedia de esos hombres, esos héroes anónimos que dejaron su vida en el cumplimiento del deber, fuera solo una noticia en la portada de un periódico, que pasa y se olvida con el paso de las horas, con las gotas de lluvia. No hubo una palabra de consuelo para la alcaldesa ni una llamada, no hubo un gesto hacia los familiares, ni un mínimo de reconocimiento a aquellos que enfrentan cada día la posibilidad de perder la vida en el ejercicio de su labor. Solo quedó el eco de su ausencia. Ni en la concentración frente al Ayuntamiento ni esta tarde en la despedida en Los Pinos. Tal vez la presidenta de la Comunidad de Madrid ha confundido la política con el espectáculo, la gestión con la apariencia. En una sociedad que consume imágenes, ¿qué mejor que ser un "hecho" en sí misma, como una actriz de telenovela que saluda, sonríe y se aleja? En estos tiempos de superficialidad, gestos como el de Ayuso solo reflejan la vacuidad de un poder que prefiere mantenerse en la cima de la montaña, alejado del barro de la realidad. Mientras tanto, el pueblo, los bomberos, las víctimas, sus familias necesitan algo más que caridad de escaparate. Necesitan una mano tendida, un compromiso real, no solo en palabras, sino en hechos. Y lo peor es que no hay teatro más cruel que el de la indiferencia disfrazada de acción. Ayuso no fue la protagonista de este drama; ella fue una espectadora distante, una nota discordante en un escenario que no tiene cabida para la frivolidad. La presencia no es solo un acto físico. Es la voluntad de sumergirse en la realidad, de dejar de lado la imagen construida y abrazar el dolor, aunque sea por un momento. Pásese por el arco del triunfo entonces Alcorcón y su dolor. Ayuso tiene falta de conexión real en un mundo que se desvincula de sus raíces. En la política, como en la vida, hay un abismo entre hacer una llamada de condolencias y estar ahí, acompañando de verdad, ofreciendo consuelo, ofreciendo el propio ser. Porque, al final, las personas no recordarán las palabras, sino los gestos auténticos que calaron en sus corazones y de quienes vinieron. Y aquí llega la daga de la certeza: la política no es para quienes buscan el aplauso fácil ni el privilegio del palco, sino para quienes están dispuestos a bajar a la arena y mancharse las manos con la vida real. Y Ayuso, una vez más, ha demostrado que lo suyo no es gobernar, sino posar. Que lo suyo no es la cercanía, sino la distancia. Que lo suyo no es la responsabilidad, sino la exhibición. Que en su Madrid hay espacio para los fuegos artificiales, pero no para los bomberos que mueren apagando incendios. Y sí, una insensibilidad emocional llena de alexitimia. Mientras dos héroes se metían en aquel garaje de Retamas, ella saboreaba su piruleta en el palco, ajena al humo, al luto y a la vergüenza mientras bailaba y Sergio y Jesús se morían. La letra de la canción... la letra... Me voy muriendo mientras tú bailas. (Suban el volúmen. La música es la real del video).
✒︎ Dᴀᴠɪᴅ S. Iɢʟᴇsɪᴀs62,779 views • 1 year ago

Oigan, que es fin de semana y hoy viene además con refuerzos.
✒︎ Dᴀᴠɪᴅ S. Iɢʟᴇsɪᴀs10,792 views • 1 month ago