
Brenda Valenzuela Gil
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Han pasado días que ya no sé cómo nombrar. Días que no son vida, apenas resistencia. Y aun así, sigo aquí. De pie, aunque mis rodillas tiemblen. Firme, aunque mi voz se quiebre. Luchando, porque cuando un hijo falta, una madre se convierte en fuego. Hoy agradezco de corazón Porque en medio de esta oscuridad, he visto la luz de la gente buena. A ustedes: GRACIAS. Gracias por recordar que un hijo que falta nos falta a todos, gracias infinitas por sus oraciones que son lo que nos sostienen a quienes participaron o callaron, les hablo desde mi humanidad: sin odio, sin juicio, con la fe de una madre que aún cree en la conciencia. Todos podemos equivocarnos, pero todos podemos rectificar. Devolver a un hijo no hace daño: devuelve vida. Mi fe en Dios y la virgencita de Guadalupe sigue siendo el único espacio que no se ha roto. Carlos Emilio, hijo mío, Tu nombre no se apaga. Tu vida no se suelta. Hasta encontrarte. Hasta abrazarte. Hasta volver a casa. #EnOracionporCarlosEmilio #Diosesbueno #virgencitadeguadalupe #HastaEncontrarlo #BuscamosACarlosEmilio #DóndeEstáCarlosEmilio #CarlosEmilioGalván Valenzuela #HastaEncontrarles #MadresQueBuscan #nosfaltaCarlosEmilio #NoEstamosTodas #NosFaltanEllos #VivosLosQueremos #MéxicoSinDesaparecidos #NiUnoMás #NuncaMásOtraFamilia
Brenda Valenzuela Gil25,463 Aufrufe • vor 9 Tagen
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🕯️ Dios mío, Hoy vengo ante ti con el corazón roto, con el alma cansada. y con un dolor que no me suelta. Te entrego la vida de mi hijo, Carlos Emilio. Tú sabes dònde está. Tú sabes qué está viviendo. Tú conoxes su miedo, su angustia, su necesidad. Por eso hoy vengo a ti. Porque solo tú puedes mover los corazones de quienes se lo llevaron. Solo tú puedes tocar donde el ser humano ha cerrado los ojos. Solo tú puedes abiír caminos donde todo parese detenido. Te pido por mi hijo... cuidalo, protégelo, abrázalo donde yo no puedo. No lo dejes solo. No lo sueltes. Y a mi, dame fuerza para seguir buscándolo. Dame fe cuando el cansancio me venza. Dame luz cuando todo se oscurezca. Hoy te entrego este dolor, esta incertidumbre que me sobrecoge, con la esperanza viva de que tú me devolverás a mi hijo. Porque yo no dejo de creer. Porque yo no dejo de esperarlo. Amén 🙏 🤍 #CarlosEmilio #EnOracionporCarlosEmilio #JusticiaParaCarlosEmilio #NosFaltaCarlosEmilio
Brenda Valenzuela Gil40,488 Aufrufe • vor 16 Tagen

A la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, No le pido que se ponga en mi lugar de madre… Le pido que se ponga en el lugar de mi hijo: privado de su libertad, víctima de una desaparición forzada. Pónganse ahí, aunque sea por un instante. Imaginen la oscuridad, el miedo, la incertidumbre… Imaginen once meses enteros sin vida, sin libertad, sin voz. Desde el primer minuto hemos hecho lo que ustedes demandan ciudadanamente: denunciamos en tiempo y forma, aportamos datos, ubicaciones, testimonios, evidencia y no hemos dejado de buscarlo un solo segundo desde que Carlos Emilio Galván Valenzuela desapareció la madrugada del 5 de octubre de 2025,dentro del baño de Terraza Valentinos, en Mazatlán, Sinaloa; un lugar cuyos responsables siguen sin enfrentar consecuencia alguna por haber permitido que un joven desapareciera en su establecimiento como si la vida fuera desechable. Y aquí surge una pregunta que debería romperles el alma: ¿Qué valor tiene la vida de un ser humano para ustedes? ¿Para quienes juraron protegerla y defenderla? Porque hoy, derechos humanos fundamentales — la vida y la libertad — están siendo violentados de la manera más cruel. Cada minuto que pasa sin que el Estado actúe es un minuto que puede marcar la diferencia entre que mi hijo regrese vivo… o no regrese jamás. Y me pregunto con un dolor que quema: ¿Acaso las autoridades ya normalizaron esta tragedia nacional? Salen cada día a hablar ante cámaras con frialdad, a ofrecer pésames que no les pesan, como si la desaparición de nuestros hijos fuera un número más en una estadística interminable. Si realmente doliera, esto no estaría ocurriendo en las dimensiones que está sucediendo. No estaríamos aquí millones de familias viviendo un infierno que jamás elegimos. Nosotros seguimos aquí, con el corazón destrozado, preguntándonos por qué si hicimos todo lo “correcto” como nos lo exige la ley, el Estado no ha respondido con la misma urgencia que un hijo secuestrado por el terror necesita. Han pasado ONCE MESES. ONCE MESES que para mi hijo pueden sentirse como un holocausto personal: una destrucción lenta, injusta e inhumana de su dignidad, su mente y su vida. ONCE MESES sin comida caliente, sin luz, sin sosiego, sin verdad. ONCE MESES que son una tortura para él y un castigo interminable para nosotros. ¿Cómo se puede soportar que quienes tienen el poder de ayudar permanezcan inmóviles? ¿Cómo aceptar que la justicia se convierta en silencio? Ustedes juraron protegernos. ¿Dónde está esa protección cuando un joven desaparece frente a todos y el Estado desvía la mirada? No quiero que se pongan en mi lugar de madre, porque nadie merece sentir este dolor. Les exijo que piensen en el lugar de mi hijo: solo, aterrorizado, esperando ser salvado por quienes tienen la obligación de hacerlo. Hoy les hablo con un corazón pulverizado por el miedo y la ausencia. Porque si ustedes no actúan ya, ¿quién lo hará por él? Les suplico, les ruego y les exijo con toda la fuerza que me queda: Busquen a Carlos Emilio Galván Valenzuela. Háganlo con la urgencia que exige la vida, con la empatía que exige la verdad y con la humanidad que exige la justicia. Es momento de voltear a ver. De nombrar la crisis como lo que es. Y de actuar. Porque no es un caso aislado. Es un país entero. ¿Hasta cuándo? Hasta que vuelva a casa. Hasta que esté vivo entre nosotros. Hasta que la vida de mi hijo valga lo que debe valer: ¡TODO! #CarlosEmilio #JusticiaParaCarlosEmilio #HastaEncontrarlo #ClaudiaSheinbaumPardo #ErnestinaGodoy #Sinaloa #Mazatlán #134mil
Brenda Valenzuela Gil20,394 Aufrufe • vor 8 Tagen

Hoy leí el posicionamiento del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU sobre México… y como madre de Carlos Emilio, no puedo leerlo desde la distancia. No es un informe más. Es un espejo de lo que estoy viviendo. La ONU dice que la crisis de desapariciones en México podría constituir un crimen de lesa humanidad. Y yo necesito decir lo que eso significa, no en términos legales, sino en términos de vida: Significa que lo que le pasó a mi hijo no es un caso aislado. No es un error. No es una excepción. Significa que hay un patrón, que hay miles de familias viviendo este mismo infierno, y que el Estado tiene responsabilidad… no solo cuando participa, sino cuando no hace lo suficiente, cuando no busca, cuando no investiga, cuando nos deja solas. Yo soy una de esas madres. Cuando dicen que hay más de cien mil personas desaparecidas, están hablando también de mi hijo, de Carlos Emilio… pero para mí él no es una cifra. Es mi hijo. Es mi vida detenida. Es una ausencia que duele todos los días, a cada hora. También dicen que esta crisis podría ser llevada ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. Eso significa que lo que está pasando en México ha llegado a un nivel tan grave que el mundo tiene que intervenir, que ya no se puede ignorar. Y yo me pregunto: ¿cuánto más tenía que pasar para que esto se reconociera así? Porque nosotras, las madres, lo hemos sabido desde el primer día. Lo sabemos en la desesperación de no tener respuestas. En la indiferencia institucional. En la lentitud que se vuelve dolor. En el abandono que se siente cuando una tiene que convertirse en buscadora, en investigadora, en todo… porque si una no lo hace, nadie lo hace. Yo no debería estar aquí explicando esto. Yo debería tener a mi hijo conmigo. Pero no lo tengo. Y por eso hoy también digo esto con claridad: El caso de Carlos Emilio no es un caso aislado. Su ausencia forma parte de una crisis que hoy el mundo reconoce como grave, como sistemática, como inaceptable. Y mi exigencia no es exagerada. Mi exigencia está respaldada. Mi exigencia es legítima. Yo no quiero más discursos. No quiero más cifras que intenten explicar lo inexplicable. Quiero saber dónde está mi hijo. Quiero que lo busquen de verdad. Quiero justicia. Y no voy a dejar de nombrarlo. No voy a dejar de buscarlo. No voy a dejar de exigir. Porque cuando se habla de lesa humanidad, se está hablando de lo más grave que puede pasarle a una sociedad… y hoy, eso, es lo que estamos viviendo. Y en medio de todo eso, está mi hijo. Carlos Emilio. #DesaparicionForzada #CarlosEmilio #hastaencontrarlo #JusticiaYVerdad #ONU Desaparecidos Madres Buscadoras De Sonora Madres Buscadoras Desaparecidos Buscando Emilios Brigada Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas Desaparecidos Justicia AC Querétaro Hasta Encontrarte Desaparecidos En La Frontera Colectivo Familias Unidas por Nayarit Colectivo "Voz de los Desaparecidos en Puebla" Desaparecidos CDMX Fundación Internacional Todos Somos Erick Carrillo A.C. Por las voces sin justicia A.C. Buscandote luis alan SM
Brenda Valenzuela Gil306,558 Aufrufe • vor 5 Monaten
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Te extraño tanto hijo mío… Te escribo para recordarte, para llamarte, para decirte cuánto te necesitamos. Carlos Emilio… hijo de mi alma, me haces tanta falta, el no saber dónde estás, cómo estás es una angustia que cesa, una vacío que las palabras no alcanzan para describir. Te cuento que los días son cada vez más oscuros y las noches se vuelven eternas. Camino, respiro y funciono solo porque espero noticias tuyas… porque anhelo volverte a ver, sentirte aquí, cerquita, como siempre. Extraño nuestras pláticas Hijo… aún tenemos una vida entera por vivir. Tantos sueños que no terminamos de construir. Tanto que cantar, tanto que bailar, tanto que reír juntos. Tu hermana te extraña como si la mitad de su alma estuviera suspendida en el aire. Eres su partner, su espejo, su mayor compañía… y sin ti, aunque intenta ser fuerte, nada le encaja igual en el pecho. Tu hermano me dice —con esa inocencia que desarma cualquier corazón—: “Háblale a Emilio, ya se tardó mucho en venir.” Esa frase me rompe y me sostiene al mismo tiempo. Sin ti, hijo… sin ti, nada se disfruta. le pedimos a Dios una y otra vez que te cuide, que te proteja, que te traiga de regreso. Y aunque no pueda verte, tú estás conmigo. En mi corazón, en mi mente, en mi respiración… en cada plegaria que repito sin cansarme. Tengo guardados 21 años de tus risas, tus enojos, tus ocurrencias, tus sueños, tus pasos… 21 años que sostienen mi alma en los días más duros. Y sí, hijo, tu ausencia duele. Duele como si el alma se partiera despacio. Duele no saber cómo estás, dónde estás, qué necesitas. Quisiera decirte que soy fuerte… pero no siempre lo soy. A veces me caigo. A veces me quiebro. Pero pensarte, recordarte, imaginar tu regreso… eso es lo que me levanta una y otra vez. Eso es lo que impide que me rinda. Yo sé que volverás. Lo sé con una fe que no se rompe. Porque Dios está contigo. Él conoce tu corazón hermoso, bueno, noble. Y aunque este camino sea oscuro y lleno de miedo, sé que Él te sostiene, te guía, te abraza y te cuida. Él te traerá de vuelta. Y cuando estés aquí, te juro que sanaremos juntos, con paciencia, con amor, con tiempo… paso a paso, abrazo a abrazo. El corazón vuelve a latir. El amor sostiene. La esperanza no muere. Vendrán nuevos atardeceres. Volveremos a reír, a soñar, a hacer planes. Y lo que hoy duele con tanta fuerza, un día también pasará. Y ese día, hijo mío, te abrazaré tan fuerte que todo esto empezará a sanar. Mi amor de mamá no se rinde. Mi amor de mamá no tiene fin. Mamá te busca. Mamá te espera. Mamá no se cansa. Mamá te ama. 🤍 #CarlosEmilio #HastaEncontrarte #DóndeEstáCarlosEmilio #TeBuscamos #FamiliasQueNoSeRinden #JusticiaParaCarlosEmilio #DesaparecidosMéxico #RegresaACasa #NoPararemos #FeYEsperanza
Brenda Valenzuela Gil51,907 Aufrufe • vor 25 Tagen

Ayer desplegué una manta en el Monumento a la Revolución con el rostro de mi hijo, Carlos Emilio. La sostuve frente a un país que sigue avanzando entre discursos, celebraciones y llamados a respaldar un proyecto de nación, mientras miles de familias seguimos sobreviviendo con la ausencia de nuestros hijos. Y hay algo profundamente doloroso en esa imagen. Porque días antes, en ese mismo lugar, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo había convocado para defender y celebrar el rumbo del país. La misma plaza. El mismo espacio. Dos realidades completamente distintas frente a frente. Por un lado: discursos, narrativa política, celebraciones, plazas llenas y mensajes de fortaleza institucional. Por el otro: una madre sosteniendo la fotografía de su hijo desaparecido. Y esa analogía retrata con crudeza el México que hoy vivimos. Porque mientras desde ese espacio se hablaba de transformación, estabilidad y éxito gubernamental, yo llegaba días después al mismo sitio cargando 8 meses de angustia, incertidumbre y desgaste, en la búsqueda de mi hijo a Carlos Emilio. Mi hijo tiene 21 años. Un joven deportista, disciplinado, lleno de sueños, metas y una vida sana construida con amor, educación y valores. Ama recorrer caminos en bicicleta. Correr maratones. Superarse. Disfruta la gastronomía. Construir su futuro. No nació para convertirse en una ficha de búsqueda. Desapareció el 5 de octubre de 2025 en Mazatlán, Sinaloa, dentro del bar Terraza Valentinos, propiedad de Ricardo Velarde Cárdenas, entonces Secretario de Economía del Estado. Porque después de ocho meses sigue siendo inverosímil que Carlos Emilio no esté en casa. Inverosímil que un joven privado de su libertad siga sin regresar mientras las instituciones reorganizan fiscalías, redefinen competencias y administran tiempos. Inverosímil que una familia tenga que convertir su dolor en manifestación pública para exigir que el Estado mexicano actúe con la urgencia, firmeza y transparencia que este caso exigía desde el primer día. Y profundamente doloroso entender que en México una madre no solo tiene que sobrevivir a la privación de la libertad de un hijo… también tiene que sobrevivir al desgaste institucional, a la opacidad y a la sensación permanente de estar luchando contra estructuras demasiado grandes para una familia sola. Ocho meses después, resulta legítimo y necesario cuestionar: ¿por qué un caso que fue atraído por la FGR termina moviéndose hacia otra instancia mientras Carlos Emilio sigue sin aparecer? ¿Qué explicación institucional existe para modificar el enfoque original del caso? ¿Y por qué ciertos contextos, relaciones y posibles responsabilidades alrededor de los hechos parecieran mantenerse permanentemente fuera del centro de la investigación pública? Porque cuando las instituciones no logran devolverle respuestas a una madre, lo que termina fracturándose no es solamente una investigación. Se fractura la confianza completa en el Estado. Carlos Emilio no es una cifra. No es una narrativa política. Es mi hijo profundamente amado. Y yo no voy a dejar de buscarlo. #CarlosEmilio #DóndeEstáCarlosEmilio #HastaEncontrarlo #DesaparecidosEnMéxico #NiUnoMás #justiciaparacarlosemilio #mamanoserinde FGR México Ernestina Godoy Ramos Claudia Sheinbaum Pardo Omar Garcia Harfuch
Brenda Valenzuela Gil128,069 Aufrufe • vor 3 Monaten

Mi hijo, Carlos Emilio Galván Valenzuela, desapareció la madrugada del 5 de octubre de 2025 en Mazatlán, Sinaloa. Ingresó a un establecimiento acompañado de sus dos primas y, a los pocos minutos, se dirigió a los sanitarios. De ahí no volvió a salir. Ese es el último momento en que se le vio. Como familia hemos tenido que aprender procedimientos, tiempos y lenguajes que no elegimos conocer. Hemos tenido que sentarnos frente a escritorios, escuchar explicaciones escasas, respuestas incompletas y, muchas veces, silencios. Y en ese proceso, duele profundamente percibir miradas cansadas, gestos de hartazgo, actitudes que hacen sentir que insistir por la vida de un hijo incomoda. La escasez de información no solo genera incertidumbre: revictimiza. Obliga a repetir la historia una y otra vez. A justificar por qué se pregunta. A explicar por qué el tiempo importa. A aceptar que la angustia propia parece no tener lugar en agendas saturadas. Y aun así, no hay opción. Porque quienes buscan somos las familias, pero quienes tienen las herramientas formales siguen siendo las autoridades. Porque, aunque el trato duela y la espera desgaste, la vida de mi hijo sigue dependiendo de esas decisiones, de esos tiempos, de ese compromiso que muchas veces no se percibe. No expreso esto desde el enojo, sino desde la realidad cotidiana de transitar una desaparición. Esperar respuestas de quienes no parecen dimensionar lo demandante del caso deja una carga adicional: la de sentir que el dolor propio estorba, que la urgencia incomoda, que la vida ausente se vuelve un trámite más. Mi hijo no es un expediente. No es una molestia administrativa. Es una persona cuya ausencia tiene consecuencias reales y diarias. Entendemos que las investigaciones requieren método, pero también requieren empatía, claridad y responsabilidad. Cuando estos elementos faltan, no solo se debilita la búsqueda: se hiere de nuevo a quienes ya han sido profundamente lastimados. Este caso no es aislado. Forma parte de una realidad que nos involucra como comunidad. La normalización de la desaparición ha hecho que las familias carguemos no solo con la ausencia, sino con la tarea de exigir humanidad. A las autoridades les pido que recuerden que detrás de cada carpeta hay una vida suspendida y una familia que espera. Que ninguna búsqueda debería hacerse sin sensibilidad. Que ninguna madre debería sentirse incómoda por exigir a su hijo. A la sociedad y a los medios les pido que no se distancien. La vigilancia pública y la atención constante también son formas de cuidado. Yo sigo esperando a mi hijo. Esperando con dignidad, con lucidez y con la esperanza de que todavía haya decisiones que marquen la diferencia. Quiero a mi hijo de vuelta. Porque su vida importa. Porque aún hay tiempo. #CarlosEmilioGalván #HastaEncontrarlo #DóndeEstáCarlosEmilio #JusticiaParaCarlosEmilio #NiUnoMás #Sinaloa #Mazatlán #México #VerdadYJusticia #BuscadoresDeVida #AutoridadesOmisas #BúsquedaUrgente #ZonaDorada #SeguridadParaLasFamilias #CarlosEmilioGalvánValenzuela #74DíasSinCarlosEmilio #DóndeEstáCarlosEmilio #BuscamosACarlosEmilio #PorLosDesaparecidos #VivosLosQueremos #HumanismoConAcciones #ConfianzaConHechos Rubén Rocha Moya Ricardo “Pity” Velarde Grupo Eleva Claudia Sheinbaum Pardo Corte Interamericana de Derechos Humanos
Brenda Valenzuela Gil269,806 Aufrufe • vor 8 Monaten

A quienes tienen en sus manos a Carlos Emilio: No sé quiénes son. Pero sé que pueden escuchar. Y sé que, en algún lugar dentro de ustedes, algo aún siente. Les hablo como madre. Carlos Emilio es mi hijo. Es vida. Es todo lo que amo en este mundo. Es un ser humano que siente, que respira, que necesita, que tiene una familia que lo espera todos los días… sin falta. Hoy se cumplen siete meses desde que no sabemos de él. Siete meses de despertar con el mismo vacío. Siete meses de preguntarme si está bien, si tiene frío, si tiene hambre, si alguien le habla, si alguien lo mira como lo que es… un ser humano. Siete meses de sostener un dolor que no descansa, que no se apaga, que no da tregua. Esto no se aprende. Esto se sobrevive. Y aun así, lo que me mueve no es el odio. Es amor puro. Un amor que no se rompe, que no se acaba, que sigue aquí… incluso en medio de todo esto. No busco venganza. No hablo desde el castigo. Solo quiero a mi hijo con vida. Les pido algo más, desde lo más profundo de mi corazón: cuídenlo… trátenlo bien. Para mí, él es todo. Es mi hijo. Y quiero creer que ustedes también vienen de una madre. Que hubo alguien que los sostuvo, que los miró con amor, que los cuidó. El amor de una madre… el dolor de una madre… es de lo más sagrado e intocable que existe en este mundo. Desde ahí les hablo. Yo no sé qué los llevó hasta este momento. Pero sí sé que hoy, lo que pase con Carlos Emilio… está en sus manos. Y eso tiene un peso. Porque dentro de cada persona existe un lugar donde aún vive lo humano. Un lugar que no se apaga del todo. Si en algún momento sienten silencio, si algo dentro de ustedes se mueve, si por un instante piensan en lo que significa perder a alguien que aman… deténganse. Escuchen eso. Ese es el momento. Ustedes pueden decidir que esta historia no termine en ausencia. Pueden decidir que unos padres, una hermana, una familia, deje de vivir en esta incertidumbre. Pueden decidir que un hijo regrese a casa. No desde el miedo. No desde la presión. Desde lo humano. Desde lo que aún puede salvarse. Porque permitir que Carlos Emilio regrese no solo cambia su destino. También habla de ustedes. De lo que aún son capaces de hacer. Hoy tienen esa posibilidad. Devuélvanlo… Permitan que vuelva a casa… Permitan que, en medio de tanta oscuridad, algo de luz exista. Porque su vida importa. Porque su ausencia duele. Porque es mi hijo. #HastaEncontrarlo #BuscamosACarlosEmilio #DóndeEstáCarlosEmilio #CarlosEmilioGalvánValenzuela #HastaEncontrarles #EnOracionporCarlosEmilio
Brenda Valenzuela Gil116,518 Aufrufe • vor 4 Monaten

Fiscal Ernestina Godoy Ramos: Me dirijo a usted con respeto, de mujer a mujer. Soy Brenda Valenzuela, madre de Carlos Emilio Galván Valenzuela. Hoy se cumplen siete meses de su desaparición forzada. Nunca la había mencionado. Pero hoy lo hago desde la esperanza. Desde la confianza en su trayectoria, en su compromiso con la justicia y en el sentido humano que debe acompañar a quien encabeza una institución como la que usted representa. Mi hijo desapareció en Mazatlán, en un contexto complejo, marcado por una crisis de violencia y de impunidad, y por circunstancias que exigen una investigación firme, clara y sin limitaciones. A siete meses, no hay resultados. Tampoco hay un rumbo claro para la investigación. Desde diciembre está en manos de la institución a su cargo. Y aun así, creo que este puede ser el momento en que su intervención marque una diferencia. El momento para demostrar que la justicia en México no es selectiva. Que no solo se actúa frente a grandes estructuras criminales. Sino también frente al dolor concreto de una familia que espera. Hoy hay miles de madres en este país que siguen buscando. Yo hablo desde ese lugar, pero también desde la confianza de que su labor puede respondernos. En distintos niveles, hoy son mujeres quienes tienen en sus manos decisiones fundamentales. Usted tiene en sus manos todo el poder de la Fiscalía General de la República. Y por eso me permito hablarle con claridad y con respeto: Ya son siete meses. ¿Cuánto más debe esperar una madre por su hijo?, ¿Quién le responde a una familia cuando el tiempo pasa y no hay resultados? Confío en que usted comprende el peso de estas preguntas. Y confío en que su actuación puede acercarnos a una respuesta. Porque esto no es solo un expediente. Es la vida de Carlos Emilio. Es justicia. #HastaEncontrarlo #BuscamosACarlosEmilio #DóndeEstáCarlosEmilio #CarlosEmilioGalvánValenzuela #HastaEncontrarles #EnOracionporCarlosEmilio #verdadyjusticia ISABEL FERNANDEZ AR
Brenda Valenzuela Gil109,417 Aufrufe • vor 4 Monaten

🕯️ Desde el primer día que me arrebataron a mí hijo, encendí una vela 🕯️ Ha acompañado cada oración, cada búsqueda y cada noche en la que he tenido que encontrar fuerzas para continuar. Esa vela no se apagará hasta encontrarlo. 🙏 Les pido que siga el acompañamiento en oración. Por Carlos Emilio. Por su regreso. Y por cada persona que pueda ayudarnos a llegar hasta él. Que Dios ilumine los caminos y toque los corazones. Yo sigo aquí, buscando a mi hijo. Mi fe sigue encendida. Y mi esperanza también. Carlos Emilio, hijo, sigo esperando por ti. Hasta encontrarte. 🕯️ #CarlosEmilioGalvánValenzuela #EnOracionporCarlosEmilio #DóndeEstáCarlosEmilio #133mildedaparecidos #NiUnoMás #MemoriaYDignidad #NoSonDesaparecidos #NosFueronArrebatados
Brenda Valenzuela Gil29,085 Aufrufe • vor 28 Tagen

Hoy, 5 de marzo, se cumplen CINCO LARGOS MESES de la desaparición forzada de mi hijo Carlos Emilio Galván Valenzuela. El tiempo es tan relativo… Para quienes viven su vida con normalidad, cinco meses pasan rápido. Para mí, estos cinco meses se han contado en horas de angustia, días sin respuestas y semanas viviendo entre extorsiones y miedo. Han sido cinco meses nombrando cada día a mi hijo, orando por él, buscándolo y aportando desde los primeros minutos en que entró a aquel baño en Terraza Valentinos toda la información y denuncias pertinentes. Con el paso de los días y las semanas he pedido ayuda a las autoridades, públicamente y en las instancias correspondientes. Y también he suplicado a quienes lo privaron de su libertad que me lo devuelvan, apelando incluso a la posibilidad de redimir errores, sin juzgar los motivos que pudieron llevar a alguien a actuar de esa manera, confiando en que aún puede prevalecer la humanidad y que mi hijo pueda regresar a casa. El estado de Sinaloa me arrebató a mi hijo. Y no solo eso: violentó mi derecho a la verdad y a la justicia, y violentó el derecho de mi hijo a ser buscado con la prontitud que requiere una vida en riesgo. De las autoridades solo observé declaraciones públicas ambiguas, donde mi hijo, más que ser un objetivo prioritario de búsqueda, fue rodeado de comentarios que insinuaban que su desaparición pudo haber sido voluntaria. Saber que, aun actuando con prontitud, nunca se aseguró el lugar donde fue visto por última vez, que no se preservó posible evidencia de lo que ocurrió esa madrugada, duele profundamente. Peor aún: ese lugar nunca ha dejado de operar ni de recibir a más jóvenes como mi hijo. Cuando se anunció que el caso sería atraído por la Fiscalía General de la República por ser de alta relevancia, también fue un golpe de violencia institucional. Todo ese tiempo les tomó reconocer la gravedad de lo ocurrido. Para las autoridades que tuvieron a su cargo investigar, esa atracción pareció más un alivio que una responsabilidad de rendir cuentas a esta madre que, con todo el dolor a cuestas, confió en que encontrarían a su hijo. Autoridades federales, Con todo respeto les pido empatía y resultados. Les ruego que no permitan que siga contando mis días en horas de angustia. Les pido que mi hijo vuelva a casa. Porque cinco meses privado de su libertad, para él, deben sentirse como minutos interminables. ¿Cómo se recupera el tiempo perdido? ¿Cómo se compensan los abrazos que le faltan a una familia? ¿Cómo se reparan las fechas que dejaron de tener significado? ¿Cuándo empezaremos a sanar el dolor y el trauma que nos ha causado esta desaparición? ¿Cuándo terminará la revictimización de tocar puertas e instancias sin respuestas? ¿Quién me va a responder por la ausencia de mi hijo? Por piedad, ya no quiero contar un día más. Sobrevivo para encontrarlo. Mi hijo, yo, su padre, sus hermanos y toda su familia merecemos abrazarnos ya. Díganme qué más tengo que hacer para que eso suceda. En medio de esta espera tan dolorosa, también he podido ver algo que me sostiene cada día: la solidaridad de muchísimas personas. Aunque no me es posible responder cada mensaje, he visto cómo el nombre de mi hijo desde cada rincón de Mexico, ha cruzado fronteras. Personas desde Brasil, Estados Unidos, Puerto Rico, Venezuela, España, Argentina, Islas Canarias y Colombia han enviado oraciones, palabras de aliento y gestos de empatía que acompañan esta búsqueda. A todas ellas, gracias. Sus oraciones, su voz y su presencia nos dan fuerza cuando el dolor pesa demasiado, gracias por ser una manifestación del Poder de Dios a través de sus oraciones. Por eso les pido algo más: no dejen de nombrarlo. Cuando yo me sienta sin fuerza, cuando el silencio parezca imponerse, ayúdenme a que su nombre siga vivo. Porque Carlos Emilio Galván Valenzuela merece volver a casa. #CarlosEmilioGalvánValenzuela #HastaEncontrarlo #JusticiaParaCarlosEmilio #NiUnoMás
Brenda Valenzuela Gil94,344 Aufrufe • vor 6 Monaten

COMUNICADO Hoy, Rubén Rocha Moya vuelve a asumir la gubernatura de Sinaloa después de 112 días de licencia. Como familia de Carlos Emilio Galván Valenzuela, este regreso no puede resultarnos indiferente. Carlos Emilio desapareció en Sinaloa hace más de diez meses. Durante estos meses, la violencia no cesó. Tampoco cesaron las desapariciones. Y hoy, quien vuelve a ocupar la gubernatura es el mismo gobernador bajo cuya administración desapareció Carlos Emilio. Se nos dice que su regreso responde al deber de concluir el mandato para el que fue electo. Sin embargo, no existe para nosotros una explicación suficiente sobre por qué este es el momento para regresar, particularmente después de una licencia solicitada en el contexto de graves señalamientos formulados en su contra por autoridades de Estados Unidos. No corresponde a esta familia determinar culpabilidades. Pero tampoco corresponde a las familias de personas desaparecidas guardar silencio frente a aquello que razonablemente genera dudas y desconfianza. Porque el problema no es solamente quién ocupa hoy el despacho del gobernador. El problema es qué garantías existen para las familias de Sinaloa cuando quienes tienen la responsabilidad de brindar seguridad, procurar justicia y esclarecer las desapariciones son parte de un poder público cuya actuación genera cada vez más preguntas. Nosotros conocemos de cerca lo que significa esperar respuestas durante meses. Conocemos lo que significa buscar mientras las instituciones continúan funcionando. Por eso observamos este regreso con preocupación y con una legítima desconfianza. No podemos hablar de normalidad en Sinaloa mientras Carlos Emilio y miles de personas más continúan desaparecidas. La responsabilidad de quien gobierna no termina en ocupar nuevamente el cargo. Implica responder por el estado que recibe, por la violencia que permanece y por las familias que siguen esperando a sus desaparecidos. Carlos Emilio desapareció en Sinaloa. Más de diez meses después, sigue sin estar con nosotros. Y frente a este regreso, lo mínimo que como familia podemos exigir es que la verdad no quede subordinada a ninguna circunstancia política. Carlos Emilio tiene nombre. Tiene familia. Y sigue desaparecido. Familia de Carlos Emilio Galván Valenzuela #CarlosEmilioGalvánValenzuela #justiciaparacarlosemilio #NosFaltanMásDe134mil #Sinaloa
Brenda Valenzuela Gil13,936 Aufrufe • vor 21 Tagen

Ayer acudí a Zacatecas para solicitar personalmente un espacio con la fiscal Ernestina Godoy Ramos y poder exponer todo lo que esta familia ha vivido durante la investigación por la desaparición de mi hijo, Carlos Emilio. Hoy fuimos atendidos. Y aunque el dolor, la incertidumbre y la angustia de estos 8 meses siguen presentes, también considero importante reconocer cuando existe apertura institucional para escuchar, revisar y corregir decisiones que podían poner en riesgo el rumbo de la investigación. Agradezco la atención brindada y las acciones tomadas para dar claridad y continuidad al caso de Carlos Emilio. Porque detrás de cada expediente existe una vida humana. Existe una familia resistiendo. Existe una madre esperando volver a abrazar a su hijo. Hoy se cumplen exactamente 8 meses desde la desaparición de Carlos Emilio. 8 meses de búsqueda. 8 meses de incertidumbre. 8 meses sosteniéndonos únicamente del amor, la esperanza y la necesidad de encontrarlo. Confío en que esta apertura permita fortalecer las líneas de investigación y avanzar con la seriedad, sensibilidad e independencia que un caso como este exige. Carlos Emilio sigue desaparecido. Y mientras eso siga ocurriendo, seguiré alzando la voz, buscando verdad y exigiendo justicia con dignidad, firmeza y amor por mi hijo. Carlos Emilio no es una cifra. Carlos Emilio es profundamente amado y esperado en casa. #CarlosEmilio #DóndeEstáCarlosEmilio #HastaEncontrarlo #DesaparecidosEnMéxico #NiUnoMás #justiciaparacarlosemilio #mamanoserinde FGR México Ernestina Godoy Ramos
Brenda Valenzuela Gil46,035 Aufrufe • vor 3 Monaten

El 5 de octubre de 2025 desapareció Carlos Emilio Galván Valenzuela en Mazatlán, Sinaloa, tras ingresar a los baños de Terraza Valentinos, no puede analizarse de forma aislada. Dicho lugar es propiedad de quien en ese momento se desempeñaba como funcionario público del Gobierno del Estado, Ricardo Velarde Cárdenas. Este elemento, por sí mismo, establece una relación directa entre el último punto conocido de Carlos Emilio y una estructura vinculada al poder público estatal. Su caso fue atraído por la Fiscalía General de la República debido a su alta relevancia, lo que implica una investigación con mayor alcance, mayor rigor y mayor responsabilidad legal. Desde entonces, se han llevado a cabo actos de investigación dentro del marco institucional. Sin embargo, a casi siete meses de su desaparición, no se ha establecido su paradero. Este hecho no es menor. En paralelo, autoridades de Estados Unidos han hecho públicos señalamientos en contra del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por presuntos vínculos con el crimen organizado. Se trata del mismo gobierno, del mismo estado y de un contexto que hoy ya no solo es observado a nivel nacional, sino también internacional. La convergencia de estos elementos —una desaparición sin resolver, un entorno previamente señalado y cuestionamientos sobre actores dentro de la estructura de gobierno— obliga a analizar el caso con un nivel de seriedad distinto. No como un hecho como un expediente más. Sinaloa enfrenta una crisis de desapariciones que, en muchos casos, se enmarca en dinámicas de desaparición forzada o vinculadas a estructuras del crimen organizado. Bajo este contexto, la falta de resultados en un caso de esta naturaleza no puede entenderse únicamente como una demora. Activa una obligación legal reforzada del Estado mexicano. Una obligación que no es solo también internacional. Porque cuando existen indicios de un entorno comprometido, cuando hay señalamientos externos sobre posibles vínculos entre poder y crimen,la responsabilidad de investigar, buscar y esclarecer se eleva al máximo nivel. No es es discrecional. Es una obligación jurídica de debida diligencia, de búsqueda efectiva y de rendición de cuentas. Y esa obligación hoy se observa más allá de las fronteras. Porque México ha asumido compromisos internacionales en materia de derechos humanos que exigen: 📌 búsquedas inmediatas y efectivas📌 investigaciones independientes📌 resultados verificables Cuando esto no ocurre, no solo falla un proceso. Se incumple una responsabilidad del Estado frente a la vida. Carlos Emilio Galván Valenzuela tiene nombre.Tiene una familia que lo busca.Y un caso que, por sus características, ya no puede entenderse solo dentro de los límites de un estado o de un país. Es un caso que exige respuesta ante la sociedad y ante la comunidad internacional. La urgencia es clara: establecer su paradero. Y hacerlo con la transparencia, profundidad e independencia que este contexto —nacional e internacional— obliga. #HastaEncontrarlo #BuscamosACarlosEmilio #DóndeEstáCarlosEmilio #CarlosEmilioGalvánValenzuela #HastaEncontrarles #MadresQueBuscan #nosfaltaCarlosEmilio #NoEstamosTodos #NosFaltanEllos #VivosLosQueremos #MéxicoSinDesaparecidos #NiUnoMás #NuncaMásOtraFamilia #mazatlan #desaparicionforzada ISABEL FERNANDEZ AR
Brenda Valenzuela Gil58,806 Aufrufe • vor 4 Monaten

🚨 El 5 de octubre de 2025 desapareció Carlos Emilio Galván Valenzuela en Mazatlán, Sinaloa. Se denunció de inmediato. No se perdió ni un minuto. Hoy, +6 meses después: ❗ ¿QUÉ FALTA PARA ENCONTRARLO? 🙏 Tengo fe en Dios. 🚫 Pero NO HAY RESULTADOS. Lo quiero vivo. En casa. En México, las familias lo sabemos: personas aparecen años después, algunas detenidas sin que sus familias lo sepan, otras en SEMEFO sin identificar, otras en fosas. 🕯️ Esa es la realidad. ❌ Nada justifica una desaparición. 🌎 Hoy está en México Volker Türk (ONU Derechos Humanos) observando esta crisis. 📣 Y aún así: SEGUIMOS ESPERANDO RESULTADOS. Si hay instituciones y recursos: ❗ ¿por qué no aparecen? ⚖️ Cuando no hay respuestas: la protección no alcanza. 🙏 Y entonces quedamos… en manos de Dios. 🕊️ Carlos Emilio Galván Valenzuela tiene nombre. 🔥 Esto es vida. ❗ NO ES NEGOCIABLE. #HastaEncontrarlo #NiUnDesaparecidomas #carlosemiliogalvanvalenzuela Volker Türk Corte Interamericana de Derechos Humanos Naciones Unidas 🚨 On Oct 5, 2025, Carlos Emilio Galván Valenzuela disappeared in Mazatlán, Mexico. Reported immediately. ⏳ Not a minute was lost. Today, +6 months later: ❗ WHAT IS MISSING TO FIND HIM? 🙏 I have faith in God. 🚫 But THERE ARE NO RESULTS. I want him alive. Home. In Mexico, families know this reality: people found years later, some detained without their families knowing, others in morgues unidentified, others in mass graves. 🕯️ This is real. ❌ Nothing justifies a disappearance. 🌎 Today, Volker Türk (UN Human Rights) is in Mexico observing this crisis. 📣 And still: WE ARE WAITING FOR RESULTS. If there are institutions and resources: ❗ why aren’t they found? ⚖️ When there are no answers: protection is not enough. 🙏 And we are left… in God’s hands. 🕊️ Carlos Emilio Galván Valenzuela has a name. 🔥 THIS IS LIFE. ❗ NOT NEGOTIABLE. #UntilWeFindHim #StopDisappear Naciones Unidas Volker Türk
Brenda Valenzuela Gil60,847 Aufrufe • vor 4 Monaten

🕯️ MI HIJO SIGUE ESPERANDO Han pasado más de diez meses desde que comenzó la búsqueda de mi hijo, Carlos Emilio. He hecho todo lo que ha estado en mis manos para encontrarlo. He recorrido caminos, tocado puertas y buscado respuestas por las vías que corresponden. Ha habido trabajo, acciones y esfuerzos que reconozco, pero hay una realidad que sigue doliendo profundamente: Con todo lo que se ha hecho, todavía no hemos podido llegar hasta mi hijo. Y para una madre, ninguna explicación puede llenar ese vacío. Porque mientras no sepamos dónde está, la búsqueda no termina. Por eso, nuevamente hago un llamado. A quien pueda tener una información que ayude a encontrarlo, le pido que piense en lo que puede significar dar ese paso. Quizá tienes en tus manos algo que yo llevo todo este tiempo buscando: una respuesta que puede devolverme a mi hijo. Tal vez una palabra, un dato, un recuerdo o aquello que hasta hoy no se ha dicho pueda abrir el camino que necesitamos. Si puedes ayudar a encontrarlo, hazlo. No hay nada que pueda devolverme el tiempo perdido. Pero sí existe algo que todavía podemos hacer: acercarnos a él y poner fin a esta espera. 🕯️ Desde el primer día encendí una vela por mi hijo. Ha acompañado cada oración, cada búsqueda y cada noche en la que he tenido que encontrar fuerzas para continuar. Esa vela no se apagará hasta encontrarlo. 🙏 Les pido que sigamos acompañándome en oración. Por Carlos Emilio. Por su regreso. Y por cada persona que pueda ayudarnos a llegar hasta él. Que Dios ilumine los caminos y toque los corazones. Yo sigo aquí, buscando a mi hijo. Mi fe sigue encendida. Y mi esperanza también. Carlos Emilio, hijo, sigo esperando por ti. Hasta encontrarte. 🕯️ #CarlosEmilioGalvánValenzuela #DóndeEstáCarlosEmilio #133mildedaparecidos #NiUnoMás #MemoriaYDignidad #NoSonDesaparecidos #NosFueronArrebatados
Brenda Valenzuela Gil16,296 Aufrufe • vor 29 Tagen

Desde la madrugada del 5 de octubre de 2025, cuando mi hijo Carlos Emilio Galván Valenzuela desapareció en Mazatlán, mi vida quedó suspendida. No hay días completos ni noches verdaderas; hay un dolor que no aprende a convivir con el tiempo. Carlos Emilio desapareció en circunstancias profundamente alarmantes dentro del bar terraza Valentinos, en plena Zona Dorada del puerto. Un lugar que se presume seguro, que se promociona ante el país y el mundo. Un establecimiento, además, propiedad de quien en ese momento desempeñaba un cargo público como secretario de Economía del estado, Jesús Ricardo Velarde Cárdenas. Estos hechos han sido señalados, documentados y mencionados públicamente. Y, sin embargo, siguen sin provocar la respuesta que la gravedad del caso exige. Lo que más duele no es solo la ausencia de mi hijo, sino la manera en que su desaparición —como la de muchos jóvenes en Sinaloa— parece diluirse, minimizarse, volverse incómoda para las autoridades, en especial para las autoridades estatales, que tienen la responsabilidad directa de investigar, buscar y responder. Mazatlán está lleno de jóvenes que no regresaron a casa, con patrones que se repiten en distintos antros de la Zona Dorada, y aun así se evita hablar de cifras, de coincidencias, de líneas de investigación claras, como si nombrar la verdad fuera más riesgoso que permitir que estas ausencias continúen. Como madre he tocado puertas dentro de la legalidad. He hecho llamados directos a autoridades municipales, estatales y federales. Pero es en el ámbito estatal, donde la investigación debería avanzar con mayor contundencia, donde más he encontrado silencio, lentitud y respuestas que no conducen a nada. Hoy, a más de dos meses —casi tres— no tengo resultados. Solo tengo un corazón agotado de esperar y una mente que no descansa. Y aunado a todo esto, el mundo, el sistema y la sociedad me exigen que siga adelante. Me piden que funcione, que retome una rutina, que continúe como si la vida no se hubiera fracturado. Yo me rehúso. No puedo. No se puede seguir cuando se busca a un hijo. No puedo retomar una rutina cuando veo las cosas de Carlos Emilio aquí en casa, cuando su ausencia llena cada espacio. Él forma parte activa de mi vida cotidiana, de mis horarios, de mis conversaciones, de mis planes. Su lugar sigue ahí, intacto, y cada objeto suyo es un recordatorio de que falta lo esencial. Por eso hoy pregunto, especialmente a las autoridades del estado de Sinaloa: ¿cómo se supone que una madre continúe su vida cuando no sabe si su hijo come, duerme, tiene frío, tiene miedo o siquiera sigue con vida? ¿cómo se le pide paciencia cuando cada día sin avances es una herida nueva? Cada día que pasa sin resultados es un escenario que duele imaginar. No hay acompañamiento que alcance cuando lo fundamental no ocurre: buscar y encontrar. La frialdad, la lentitud y la falta de acciones visibles no solo lastiman, revictimizan. Y cuando pregunto si esperan a que ocurra una tragedia para entonces reaccionar, no hablo en abstracto. Pienso en el caso del Carlos Manzo, cuya viuda ha expresado que hubiera deseado que a su esposo lo atendieran como hoy la escuchan a ella, ahora que él ya no está. ¿De verdad tiene que ser demasiado tarde para que la autoridad actúe? Díganme qué les falta para encontrar a mi hijo. Díganme qué más tiene que hacer una madre que ya ha agotado las vías legales y humanas. Explíquenme cómo pueden dormir, comer y celebrar fechas sensibles, mientras yo no he dejado la vigilia desde el día en que Carlos Emilio no volvió. Mi casa no conoce la paz, mis noches no conocen silencio y mi corazón no conoce descanso. No quiero discursos ni explicaciones tardías. No quiero justicia cuando ya no haya nada que reparar. Yo quiero a mi hijo. Quiero su vida, su presencia, su regreso. Eso es todo. Eso lo es todo para una madre. #CarlosEmilio #BúsquedaConVida #RegresoConVida #HastaEncontrarte #JusticiaParaCarlosEmilio #SinaloaDuele #MéxicoDuele
Brenda Valenzuela Gil97,554 Aufrufe • vor 8 Monaten

Acudí en días pasados a las oficinas de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), encabezada por la Lic. Martha Yuriria Rodríguez Estrada. Lo hago como madre de Carlos Emilio Galván Valenzuela, desaparecido desde el 5 de octubre de 2025. La Ley General de Víctimas reconoce que las víctimas tienen derecho a medidas de ayuda, asistencia y reparación integral. Reconoce también un principio fundamental: las consecuencias económicas derivadas del hecho victimizante no deben recaer sobre las víctimas. La búsqueda de Carlos Emilio, de su paradero, de la verdad y de la justicia, no puede estar condicionada a la capacidad económica de nuestra familia. Sin embargo, durante estos ocho meses hemos realizado esfuerzos económicos extraordinarios para continuar impulsando acciones relacionadas con su búsqueda. Traslados. Hospedajes. Alimentación. Reuniones. Gestiones. Comparecencias. Viajes constantes. No porque sea mi obligación. Porque soy su madre. Y porque cuando las instituciones no responden con la urgencia que una desaparición exige, las familias terminamos recorriendo el país para buscar respuestas que deberían llegar por conducto de las propias autoridades. Por esa razón, esta familia presentó oportunamente la solicitud de reembolso de gastos contemplada dentro de los derechos que reconoce la ley. No estamos solicitando favores. No estamos solicitando privilegios. Estamos solicitando el cumplimiento de derechos. Hemos intentado localizar a la persona responsable de atender este tema. Volvemos a hacer un llamado ahora públicamente, es espera de respuesta. Puede parecer un hecho menor. Pero para una familia que busca a un hijo desaparecido, cada gestión pendiente representa tiempo, recursos y desgaste que siguen acumulándose sobre quienes ya cargan con el peso de una ausencia. Si las autoridades realizaran plenamente las acciones de búsqueda e investigación que les corresponden, las familias no tendríamos que recorrer cientos de kilómetros para impulsar aquello que el Estado tiene la obligación de hacer. La desaparición de Carlos Emilio ya nos ha costado demasiado. La búsqueda de mi hijo no debería costarnos también los derechos que la ley nos reconoce. Carlos Emilio sigue desaparecido. Y mientras eso ocurra, seguiré exigiendo que la búsqueda, la verdad y la justicia sean una responsabilidad real del Estado mexicano y no una carga que termine recayendo sobre las víctimas. A una madre le desaparecen un hijo una sola vez. No debería tener que demostrar todos los días que también tiene derecho a buscarlo. CEAV FGR México #CarlosEmilio #justiciaparacarlosemilio
Brenda Valenzuela Gil32,580 Aufrufe • vor 3 Monaten

CARLOS EMILIO Una vida que merece ser contada. Una búsqueda que continúa. Antes de hablar de su ausencia, quiero hablar de mi hijo. Carlos Emilio es, antes que cualquier cosa, un hijo profundamente amado. Nació el 9 de octubre de 2004. Desde pequeño fue un niño curioso, observador, inteligente, sociable e independiente, con una forma muy especial de entender el mundo y expresar sus ideas. La vida le presentó retos desde sus primeros años, al enfrentar un accidente que puso a prueba a toda nuestra familia. Sano de lesiones graves, de una manera asombrosa, después de semanas de incertidumbre tuvo que aprender algo que muchos damos por hecho: volver a caminar. Carlos Emilio lo hizo. Su vida a estado marcada de desafíos que con disciplina y constancia fue superando y aprendiendo de responsabilidad y fortaleza. Carlos Emilio nunca ha sido definido por los obstáculos que ha enfrentado. Lo define su alegría. Su sentido del humor. Su manera de cuidar a los suyos. Su capacidad de encontrar motivos para sonreír y hacer sonreír a quienes lo rodean. Ama el deporte. En el taekwondo, el béisbol, el fútbol, la natación y especialmente en el ciclismo y atletismo encontró disciplina, libertad y la satisfacción de superarse. También encontró su pasión en la gastronomía. Para él cocinar significa crear, compartir y reunir personas alrededor de una mesa. Disfruta de la música, ama la vida Acompañarlo en cada una de sus etapas, ha sido un regalo que se guarda como el tesoro más preciado, el más reciente, el día de su graduación como Licenciado en Gastronomía, no solo vi a mi hijo recibir un título; vi al niño que enfrentó retos, al joven disciplinado y al hombre que comenzaba a construir sus propios sueños. Carlos Emilio es hermano, amigo, compañero y familia. Es un joven noble, espontáneo, alegre y auténtico. Esa es la persona que quiero que conozcan, ese es el ser humano que nos hace falta, cada día que pasa sin saber de el es una herida abierta en el corazón de toda una familia. La historia de un hijo amado, un hermano querido, un joven que deja huella en quines lo conocen. No un expediente. No una cifra. No una ausencia. Mi hijo. La madrugada del 5 de octubre de 2025, Carlos Emilio fue privado de su libertad. Desde entonces, junto con mi familia, inicié una búsqueda que continúa hasta hoy. Diez meses de caminar caminos que nunca imaginé recorrer. Diez meses de mantener su nombre presente y transformar el amor por mi hijo en una voz que no se detiene. De esa búsqueda nació La Ruta de Carlos Emilio. Una ruta que convierte la ausencia en memoria y la memoria en acción. Cada manta, cada puntada y cada voz que se suma nos recuerda que detrás de cada persona desaparecida existe una vida, una familia y una historia que merece ser visible. La Ruta de Carlos Emilio no mide los kilómetros recorridos; mide las conciencias que logra despertar. Gracias a todos los que se suman, a quienes acompañan con el corazón, a quienes no se quedan callados. Seguimos apelando a quienes desean sumarse a esta causa, a quienes empatizan con las familias que buscan y a quienes creen que ninguna historia debe desaparecer en el silencio. Porque México está lleno de familias incompletas que esperan respuestas. Porque cada persona desaparecida tiene un rostro, un nombre y una historia. Y porque cuando muchas voces se unen, la memoria se convierte en una fuerza que no puede ser ignorada. Mientras Carlos Emilio siga desaparecido, seguiré caminando. Seguiré buscando. Seguiré pronunciando su nombre. Seguiré como cada noche elevando una oración pidiendo por su bienestar, con la confianza que Dios lo protege dondequiera que este. Seguiré renovando mi esperanza de volver a abrazarlo Porque la memoria también busca. Hasta encontrarte, hijo mío. #CarlosEmilioGalvanValenzuela #HastaEncontrarte #NosFaltaCarlosEmilio #larutadecarlosemilio
Brenda Valenzuela Gil14,883 Aufrufe • vor 1 Monat

FISCAL ERNESTINA GODOY RAMOS: VEA EL CASO DE CARLOS EMILIO. VEA A ESTA FAMILIA. Y ACTÚE. Porque 8 meses después, mi hijo sigue desaparecido. Carlos Emilio fue privado de su libertad el 5 de octubre de 2025, en Mazatlán, Sinaloa, dentro del bar Terraza Valentinos, propiedad de Ricardo Velarde Cárdenas, entonces Secretario de Economía del Estado de Sinaloa. Y desde ese instante este caso quedó rodeado por un contexto profundamente delicado: un posible conflicto de interés alrededor de la desaparición de un joven mexicano. Han pasado 8 meses. 8 meses donde esta familia ha dado tiempo a las autoridades para hacer su trabajo. 8 meses confiando en instituciones. 8 meses soportando reuniones, discursos, promesas y procesos que siguen sin regresarnos a Carlos Emilio. Mientras tanto, la vida de mi hijo permanece suspendida. Y nuestra vida también. Durante este tiempo he visto cómo se dilatan protocolos. Cómo se administran tiempos. Cómo se evaden actos de investigación fundamentales. Cómo ciertas estructuras políticas parecen permanecer intocables aun en medio de señalamientos públicos extremadamente graves. Esa percepción se vuelve todavía más alarmante en un estado como Sinaloa, donde autoridades y figuras públicas han sido objeto de señalamientos internacionales relacionados con posibles vínculos, tolerancia o colaboración con estructuras criminales. Porque en medio de todo esto surge una pregunta imposible de ignorar para cualquier madre que busca a su hijo: ¿HASTA DÓNDE LLEGAN REALMENTE LAS CADENAS DE PROTECCIÓN POLÍTICA CUANDO UN CASO TOCA ESTRUCTURAS DE PODER? Y cuando una desaparición ocurre en este contexto, la incertidumbre para una familia se vuelve todavía más devastadora. Porque llega un momento en que lo más doloroso ya no es únicamente no saber dónde está tu hijo. LO MÁS DEVASTADOR PARA UNA MADRE ES EMPEZAR A SENTIR QUE LA VERDAD EXISTE…PERO PERMANECE BLOQUEADA DETRÁS DE INTERESES QUE ELLA NO PUEDE COMBATIR. Y mientras esa sensación crece, también crece el desgaste emocional de ver cómo la atención parece desviarse constantemente hacia nuevas líneas, nuevos tiempos y nuevas explicaciones, mientras Carlos Emilio sigue sin aparecer. No poder distinguir entre incapacidad, omisión o protección institucional destruye emocionalmente a quienes seguimos buscando a nuestros hijos. Y esa duda termina convirtiéndose en otra forma de violencia para las víctimas. Esa percepción destruye la confianza en el Estado. FGES. FGR. SSPC. CEAV. CNB. Instituciones a las que acudimos creyendo que encontraríamos respaldo, coordinación, protección y resultados. Pero después de 8 meses, seguimos sin Carlos Emilio. Seguimos sin verdad. Seguimos sin justicia. ⚠️ HOY LE PIDO PÚBLICAMENTE UNA CITA URGENTE. ⚠️ COMO MADRE DE CARLOS EMILIO NECESITO SER RECIBIDA Y ESCUCHADA DIRECTAMENTE POR USTED. Necesito exponerle personalmente todo lo que esta familia ha vivido durante esta investigación: las omisiones, las contradicciones, los retrasos, las decisiones que han profundizado la incertidumbre. Porque Carlos Emilio sigue desaparecido. Fiscal Ernestina Godoy Ramos: si las instituciones federales tampoco logran resolver el caso de Carlos Emilio, terminará convirtiéndose en una dolorosa señal de alerta sobre lo que enfrenta cualquier familia mexicana cuando una desaparición ocurre en contextos atravesados por poder, relaciones políticas y posibles conflictos de interés. Porque deja a las familias frente a una pregunta insoportable: ¿QUIÉN PROTEGE REALMENTE A QUIENES BUSCAMOS A NUESTROS HIJOS? Mientras el país se prepara para recibir al mundo con motivo del Mundial de Futbol, yo sigo sobreviviendo. Esa es la realidad que vivimos miles de familias. Y si el mundo va a venir a México, también merece conocer esta realidad. La realidad de las familias incompletas. La realidad de quienes seguimos esperando. La realidad de quienes seguimos buscando a nuestros hijos. ¡Y YO NO VOY A DEJAR DE BUSCARLO!
Brenda Valenzuela Gil32,491 Aufrufe • vor 3 Monaten