¿Por qué los #Judíos celebran 5786 años mañana y... cuál es la edad del Universo? Según la ciencia moderna, la edad del universo es de aproximadamente 13,8 mil millones de años (más un año, si lo actualizamos al calendario actual). Después de haber leído casi por completo la Biblia, podemos afirmar con seguridad que no existe ningún versículo explícito que diga que el mundo solo existe desde hace unos pocos miles de años. Dios no está limitado por el tiempo, por lo tanto, ni siquiera 50 mil millones de años representan una amenaza para Su existencia. Sin embargo, insistir en una edad de solo unos pocos miles de años sí representa un peligro para la religión, ya que contradice abiertamente una amplia gama de evidencias científicas, más allá de los fósiles o los anillos de los árboles. Pero creo que se puede entender de una forma aún más simple. El tiempo, tal como se describe en el proceso de la creación en el Génesis, no tiene por qué ser interpretado literalmente como días de 24 horas. Un “día” en la Torá puede ser entendido como un período indefinido, que bien puede abarcar miles de millones de años. Durante esos períodos, el universo evolucionaba. El espacio era diferente, la luz era diferente, tanto según la tradición como según el astrofísico Alan Guth, creador de la teoría de la inflación cósmica, la cual sostiene que en una fracción de segundo después del Big Bang, el universo se expandió a una velocidad mayor que la de la luz. Según la teoría de la relatividad de Einstein, la velocidad de la luz es el límite superior natural del universo. Pero si esa barrera se supera como postula la inflación cósmica, el tiempo mismo se ralentiza y la relación entre luz, materia y tiempo cambia completamente. Sumando todos estos puntos, es posible comprender que en una realidad física diferente, de otra densidad y estructura, el tiempo transcurría de otra forma. Así, en la práctica, pasaron miles de millones de años, que luego fueron reducidos en el relato bíblico a seis “días” de la creación. La Torá misma no da más detalles sobre este proceso porque, en su enfoque, esas etapas no tienen relevancia espiritual ante el primer ser humano —la raíz de toda la humanidad. La Torá no es un libro de ciencia, ni de historia (ni siquiera de “histeria”, como algunos dicen con humor), ni de astronomía o física. ¿Y los 5786 años, de qué son? La cuenta del calendario hebreo no se refiere al inicio del universo, sino al inicio de la historia humana significativa desde la perspectiva espiritual: la creación del primer ser humano consciente (según la tradición, Adam), de quien descendemos todos. Esta cuenta comienza desde el momento en que el ser humano cobra conciencia, lenguaje, moralidad y libre albedrío, lo cual es fundamental para comprender Rosh Hashaná y las festividades. Quienes leen la Torá y entienden a Dios de forma completamente literal, podrían llegar a la conclusión de que Dios está limitado a unos pocos miles de años, que creó todo en unos días, se cansó, y luego todo salió mal: los árboles no dieron el fruto que Él pidió, el hombre no cumplió lo que se esperaba y comió del árbol, Caín mató a su único hermano a pesar de la advertencia divina. Luego, la generación del diluvio hizo que Dios “se arrepintiera” de haber creado al ser humano, y cuando aún no se calmaban las cosas, vino la generación de la Torre de Babel, Sodoma y Gomorra, Egipto, y hasta los israelitas que no dejaban de quejarse, pelear y pecar. Frente a esta visión, está la comprensión de un Dios eterno, como el que se refleja en la ciencia: un Creador que inició el universo desde un punto singular hace miles de millones de años, un punto que no ha dejado de desarrollarse hasta hoy, al igual que la humanidad, que avanza y mejora el mundo con cada generación. “El universo no es estático. Dios sigue creando cada día.”show more