Sensitive content
This media may contain sensitive content.
Loading video...
Video Failed to Load
Aporte e historia desde 🇪🇸 entre un cuarteto de madre e hijos, qué opinan? #aportesanónimos #casero #amateur #filtrado #incesto #incestoconmamá #españolas #hotmilfs #nsfw #relatos #madreehijo #riding #doggystyle #backshots
786,091 views • 1 month ago •via X (Twitter)
0 Comments
No comments available
Comments from the original post will appear here
Related Videos
2:20
Sensitive content
A MI PADRE 🙏EN MEMORIA DEL DR. GILBERTO LOZANO SALDÍVAR, fallecido en el terremoto de 1985 en el Hospital Juárez Hospital Juárez de México 🙏 Septiembre 19, 1985. 07:19 horas. Llegaste al Hospital Juárez poco antes de las 7:00 de la mañana como era tu costumbre a impartir tu cátedra de Gastroenterología, en un aula ubicada en el 5o. piso de la torre de hospitalización. La puntualidad era uno de tus valores. Solo 19 minutos después inició el terremoto. Suspendiste la clase y junto con tus alumnos salieron del aula hacia las áreas de hospitalización para tranquilizar a los pacientes. Unos se dirigieron al ala norte y otros al ala sur. Apenas saliendo, el edificio se sacudió tan fuertemente que colapsó. El piso se abrió. Algunos de tus alumnos y tú se abrazaron en ese momento y cayeron muchos metros, solo para quedar fuertemente atrapados y muy mal heridos, los invitaste a rezar. Tu cuerpo no soportó las heridas por lo que falleciste unas horas después. (Esto que comparto hasta aquí, me fue comentado por el Dr Vicente Ayala uno de sus alumnos que sobrevivió al colapso del hospital. En septiembre 19 de 2018 fui invitado a dar un mensaje en el Hospital Juárez, comparto un fragmento) Lo encontramos 26 días después, el 16 de octubre a las 4:00 de la mañana, junto con varios de sus alumnos. Dió su vida en el cumplimiento de su deber. Haciendo lo que más le gustaba y más satisfacciones le daba, sanar a los enfermos y enseñar a las nuevas generaciones de médicos. Maestro de cuerpo y alma, decían sus alumnos. Hombre sensible, humanista, sencillo y carismático. Sus grandes enseñanzas de vida definieron lo que hoy somos sus hijos, hombres de bien e íntegros. Tenía la sabiduría de quien siendo muy joven había llegado de Saltillo a vivir solo al Distrito Federal para estudiar la carrera de Medicina en la UNAM donde impartió cátedra durante muchos años. Su sabiduría nos la compartia a sus seis hijos, todos varones, de forma clara y sencilla. Con su ejemplo trasmitía valores y principios. Hombre querido, respetado y recordado por sus alumnos a 39 años de su partida. He conocido esa parte de su vida, gracias a lo que me han platicado quienes hoy son prestigiados médicos que pasaron por su cátedra y con los que he podido platicar y conocer su faceta de médico y maestro. Ajeno a lo material, sus valores eran espirituales. Nos enseñó el valor de la honestidad, la caridad y a no permanecer callados ante las injusticias. Decía que ser médico era un apostolado y que éstos no deberían de lucrar con el dolor de las personas; así ayudó a mucha gente humilde que lo visitaban en el consultorio que tenía en casa a quienes no les cobraba y en agradecimiento le mandaban algo de fruta y uno que otro guajolote que corría por el patio de la casa. Padre cariñoso, pero firme y muy severo en nuestra educación; decía que es la mejor herencia que pueden darles los padres a sus hijos y coincido con él, por lo que aplico el mismo principio con los míos. Hubiera deseado más tiempo con él, conocerlo más, preguntarle sobre muchos temas pero entiendo que como hombre entregado a su apostolado, teníamos que compartirlo con pacientes y alumnos. Muchos domingos pasamos en el coche afuera de los hospitales donde operaba esperando a que realizara sus visitas médicas, mientras en la espera, nos cocinábamos en el coche, un Ford 1957 y en ocasiones discutíamos o peleábamos entre los hermanos. Verlo aparecer era como un vaso de agua para un sediento. Recibimos lo mejor de él, nos dio calidad de tiempo, no cantidad, pero suficiente para haber hecho de sus seis hijos hombres de bien, junto con esa gran mujer, luchadora guerrera e incansable que fue mi madre, una Química que dedicó su vida al servicio público en el IMSS, donde se jubiló. Murió en 2015. Qué orgullo haber tenido estos dos maravillosos padres que sirvieron al sector salud de este País por muchos años. Han pasado 39 años y parece que fue ayer. Un abrazo y un beso hasta el cielo papá.
Gerardo Lozano Dubernard
47,578 views • 1 year ago
