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El Poder Judicial Perú, con todos sus defectos, al menos presenta cifras y reconoce carencias para justificar más recursos. Pero Delia Espinoza prefiere el show del llanto y el estirón de mano, exigiendo más presupuesto para una Ministerio Público que insiste en creerse el “cuarto poder del Estado”. Y...

12,209 views • 9 months ago •via X (Twitter)

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Hay mujeres que llegan al poder. Y hay mujeres que redefinen lo que el poder significa. Claudia Sheinbaum Pardo no gobierna desde el estruendo ni desde la arrogancia. Gobierna desde la preparación, la templanza y una convicción profunda: que el poder solo tiene sentido cuando se pone al servicio del pueblo. Científica de formación, humanista por vocación y política por responsabilidad histórica, encarna una forma distinta de liderazgo femenino en un mundo que todavía confunde firmeza con grito y autoridad con imposición. Ella demuestra —con hechos— que se puede mandar sin avasallar, decidir sin humillar y conducir sin traicionar principios. Es la mujer más poderosa del mundo no por los reflectores que la siguen, sino por la serenidad con la que sostiene decisiones complejas; no por el cargo que ocupa, sino por la coherencia entre lo que piensa, dice y hace. Su fuerza está en la razón, su temple en la ética, su brújula en la justicia social. Primera mujer presidenta de México, sí. Pero sobre todo: una presidenta que honra la inteligencia, la dignidad y la historia de su pueblo. Claudia Sheinbaum no gobierna para el aplauso inmediato. Gobierna para el largo aliento. Para el país que resiste, que trabaja, que piensa, que sueña. Para las niñas que hoy la miran y entienden —por fin— que no hay techos cuando hay preparación, carácter y convicciones. México no solo eligió a una presidenta. Eligió una forma más honesta, más seria y más profunda de ejercer el poder. Y eso, en estos tiempos, es verdaderamente revolucionario. Posdata: Así fue ovacionada Claudia Sheinbaum Pardo el pasado 5 de febrero en la Ciudad de Querétaro: de pie, con respeto y con orgullo. No fue un gesto protocolario, fue el reconocimiento espontáneo a una presidenta que habla con la Constitución en la mano, con la historia en la voz y con el pueblo en el centro. Cuando una nación aplaude así, no es solo a una mujer: es a la dignidad que representa. Dra. Artemisa López

MKZ & Rox

57,418 views • 4 months ago

No es el momento para un Ministerio de Justicia en Uruguay. Varias razones para compartir. No hay más lugar para un nueva expansión del Estado uruguayo, pesado y arcaico, en una estructura organizacional del siglo pasado, que conllevaría más burocracia, más cargos y seguramente más impuestos para financiarlo. No más Ministerios, no más empresas públicas, no más funcionarios. No más nada. Pero también hay otras razones más de fondo. Cualquier duda o posible interferencia o injerencia del Ministerio con el sistema constitucional de Justicia encabezado por el Poder Judicial, con una separación de poderes no negociable, sería un camino sin retorno que afectaría la democracia y la institucionalidad. Y la tentación está. Y lo sabemos. Hoy nos dicen que no la habría, prefiero no correr el mínimo riesgo. Tampoco son válidas las alegadas razones de “más DDHH”. Uruguay ya tiene una Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo (INDDHH) como órgano estatal autónomo que funciona en el ámbito del Poder Legislativo, y varias dependencias sobre el tema diseminadas por todos lados. Por último, y no menor, razones del momento país actual. La crisis de credibilidad en las instituciones del sistema, Justicia, Fiscalía - donde ni siquiera Fiscal de Corte titular hay y difícil que lo haya-, bajo ataque del poder político, atenta contra todo debate serio sobre un nuevo Ministerio. Insistir sobre esto y ahora para una tribuna sola, más allá de autocomplaciente, es peligroso.

Pablo Schiavi

17,285 views • 11 months ago