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215,912 views • 1 year ago •via X (Twitter)

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‘Al Vaivén De Mi Carreta’ es una guajira escrita por Ñico Saquito en 1936, es una de las canciones de protesta social más destacadas de la música cubana, y quizás una de las más reconocidas y popularizadas. De esta composición se desprende el lamento que muchos salseros conocimos en la voz de Ismael Miranda: ‘¿Cuándo llegaré, cuándo llegaré al bohío?’, icónico verso que Miranda incorpora y sobre el cual basa su famosa canción ‘Lamento de un Guajiro’, grabada con la orquesta de Larry Harlow, junto a Johnny Pacheco y otros músicos de Fania, como parte de la banda sonora de la producción ‘Our Latin Thing’ o ‘Nuestra Cosa’, a inicios de la década de 1970 . La primera grabación de ‘Al Vaivén de mi Carreta’ fue realizada por Guillermo Portabales, acompañado por el Trío Habana, en agosto de 1939, probablemente en La Habana, Cuba, y posteriormente publicada por el sello RCA Víctor en formato de 10 pulgadas. Esta grabación representa el registro más antiguo conocido de la obra y constituye un documento clave en los inicios discográficos de Portabales. La canción se popularizó ampliamente en Cuba durante el régimen de Fulgencio Batista, en la década de 1950. Su autor, Ñico Saquito, considerado un verdadero cronista musical por el contenido de sus letras, fue perseguido y tuvo que exiliarse en el extranjero. Así, resulta asombroso cómo una sola frase pudo inspirar una obra completamente nueva. Ismael Miranda logró construir, a partir de ese simple y poderoso lamento campesino, con impecable habilidad, una canción entera que conecta generaciones, demostrando la vitalidad profunda de la música popular latinoamericana.

Juana Peña

22,544 views • 11 months ago

Cuando ‘Tite’ Curet Alonso compuso ‘Las Caras Lindas’, no dudó en exaltar la nobleza y la dignidad de los afrodescendientes. Por eso plasmó, en la que sería una de sus creaciones más bellas, el valor y el carisma del ‘betún amable’. Ésta es la historia: En julio de 1978, Ismael Rivera empezó a trabajar en su noveno álbum de estudio con su orquesta ‘Los Cachimbos’, producción a la que llamó ‘Esto Sí Es Lo Mío’. Este nuevo material tendría un marcado corte social, dedicado a La Perla, un asentamiento histórico ubicado en la costa norte del viejo San Juan. El proyecto reuniría en el coro a cuatro grandes cantantes de la salsa: Héctor Lavoe, Rubén Blades, ‘El Albino Divino’ Néstor Sánchez y Adalberto Santiago. Cuenta el pianista y director musical de ‘Los Cachimbos’, Javier Vásquez, que cuando Ismael Rivera obtuvo las pistas guía de ‘Las Caras Lindas’, quedó impresionado con el solo de tres que había dejado grabado Mario Hernández, entonces pidió que le repitieran varias veces esa parte para escucharla con detenimiento. Cuando terminó de analizar el fragmento musical, se volvió hacia donde estaba sentado Vásquez y le dijo conmovido: “¡Óyeme!, ahí Mario me está diciendo algo, yo lo siento. Yo sé que él me está hablando”. Aquella tarde, Maelo se llevó las pistas a su apartamento de Manhattan, para continuar trabajando. Cuenta la periodista Aurora Flores que ‘El Sonero Mayor’ pasó mucho tiempo concentrado en la melodía, chasqueando los dedos al ritmo y tarareando las notas del tres, intentando imitarlas silábicamente. Rebobinaba una y otra vez la cinta, sumergido en la música, como si nada más existiera a su alrededor. La mañana del 2 de agosto de 1978, Ismael Rivera entró en los estudios de grabación de La Tierra Sound y de inmediato pidió al técnico que realizara una nueva grabación en la que él pudiera cantar al mismo tiempo que el sonido del tres de Mario Hernández. La grabación se logró en un solo intento y sin necesidad de repetir nada; Maelo improvisó un soneo, diciendo palabras que no había llevado escritas previamente, adaptándolas de forma tal que sonaran similares al sonido del tres. Días después, cuando el álbum fue publicado, ‘El Sonero Mayor’ se reunió con Tite Curet, con quien mantenía un vínculo de amistad fraternal desde muy joven; y le hizo escuchar ‘Las Caras Lindas’ ya impresa en el vinilo. El compositor al escuchar la grabación se echó a llorar lleno de emoción; entonces Maelo lo abrazó para consolarlo y le dijo: “Si yo llego a saber esto, no te la grabo”. Así quedó inmortalizada una de sus canciones más emblemáticas, con esa impresionante habilidad que tenía Ismael Rivera para leer los solos de los músicos e improvisar de manera elocuente y auténtica sobre las líneas, sin perder la clave, con el sabor y destreza musical que lo caracterizaban.

Juana Peña

562,602 views • 2 years ago