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Ven a dormir conmigo. 🔥
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Ven a dormir conmigo. 🔥

vanessa La vecina

11,989 views • 2 years ago

Alguna vez has querido ayudar a un ser querido que consideras perezoso y no sabes cómo hacerlo o no quieres ofenderlo con tus consejos? Tal vez, estas palabras que contiene una carta que Abraham Lincoln envió a uno de sus hermanastros, pueda ayudarte: 😬😱 «Querido Johnston: Siento mucho no poder enviarte los 80 dólares que me pides. Cada vez que recibes un socorro mío piensas: “Ya puedo seguir viviendo”, y poco después te encuentras en la misma precaria situación. Esto proviene de tu falta de energía. No eres holgazán y, sin embargo, pasas el tiempo en la ociosidad. Estoy seguro de que, desde que nos hemos visto, pocos habrán sido los días en que hayas ganado un jornal. No quiero decir que odies el trabajo, pero no lo practicas, por parecerte que no vale la pena, dado lo poco que ganas. Esa pícara costumbre de perder el tiempo inútilmente es la que tiene la culpa de todo. Es preciso que por ti y por tus hijos pierdas esa mala costumbre, más aún por ellos que por ti, puesto que han de vivir más tiempo en este mundo, y acabarán por ser también unos ociosos si no ven otro ejemplo en ti. Voy a hacerte una proposición: ponte a trabajar con el primero que te pague. Deja tus chicos al cuidado del padre, entrégate a las faenas de la cosecha, y cuando tengas en el granero la tuya, gánate un jornal en la ajena. Como recompensa de tus afanes, te prometo que por cada dólar que ganes desde hoy hasta el primero de mayo, te daré yo otro, de modo que si ganas diez dólares al mes puedes contar con veinte. Pero no te vayas a San Luis ni a las minas de oro o de plomo de California; trabaja en nuestra aldea y cobra el jornal más alto que puedas. Así podrás salir pronto de deudas y acostumbrarte a vivir sin contraer otras nuevas. Si te librara yo ahora de ellas, el año que viene estarías otra vez con los mismos apuros. Me escribes que cederías con gusto tu sitio en el cielo por 70 u 80 dólares; es demasiado barato; si aceptas lo que te ofrezco, en cuatro o cinco meses puedes reunir esta cantidad. Dices también que quieres hipotecar las tierras y cedérmelas en el caso de que no puedas pagar la deuda. Eso es otra tontería. ¿Cómo quieres vivir sin las tierras, tú que no puedes vivir con ellas? Has sido cariñoso conmigo, y no quiero mostrarme duro contigo; sigue mi consejo, y no tardarás en convencerte de que vale más que los 70 u 80 dólares. Tu hermano que te quiere, A. L». Lincoln no usa ni una sola palabra ofende al perezoso que descuida el sostenimiento de su familia, y adopta un tono paternal para pronunciar una homilía sobre la bendición del trabajo.

El Club del Arte 🎨📷📚🖼🕍🎼

34,512 views • 12 days ago

Insisto sobre este tema. Una vez más. Cada cual, en todo su derecho, puede emitir las opiniones que desee, incluso si no tienen apego a la realidad. Yo soy objetivo, sin fanatismos ni emociones desmedidas. El problema de Cuba, entre tantos, es una pudrición sistémica, sin importar el color o la raza, por mucho que ciertos nacionalistas tropicales que pululan por X quieran hacer ver lo contrario para, entre medias verdades, lanzar su odio hacia un grupo específico de personas. A nivel de sociedad, hemos normalizado todo lo peor que se pueda esperar de un ser humano; y no hablo de un asesino en serie o una persona desquiciada y enferma de los nervios. Hablo de la hipocresía, de la doble moral, de la envidia, del resentimiento. Hablo, con mucha más fuerza ahora, como he hecho antes, de la hipersexualización de la niñez y la adolescencia, que hemos aceptado durante décadas como parte de un folclor, de una cultura, de una sangre latina y caliente y de decenas de idioteces y subnormalidades más para esconder lo que nosotros mismos hemos creado y sembrado, aupados por un sistema político que necesita personas enajenadas. Yo he visto niños, adolescentes y jovencitos bailando en Suecia, pero he visto más su inocencia, su ingenuidad; he visto cómo crecen, incluso hasta el preuniversitario, sin tanta sexualización evidente como ocurre en cualquier barrio de Cuba. Este video muestra niños de ese grupo social que los nacionalistas descerebrados de X no quieren aceptar como partícipes del desastre nacional. Da igual si hay más de una raza que de la otra. Nadie se salva de la debacle, y no nos salvamos porque seguimos creyendo que es normal, que es cómico, que somos la candela, que como los cubanos no hay dos, que llevamos la música en vena, que nadie nos gana bailando o teniendo sexo, que todas las nacionalidades se desmayan cuando ven a un cubano o a una cubana, y esas opiniones florecen a diario en publicaciones de Facebook o TikTok. Tú ves un baile, nada peligroso, y puedes incluso llegar a comparar lo que hacen estos niños con lo que puede ocurrir y ha ocurrido en escuelas de otros países con armas y asesinatos. ¿Y en Cuba no hay violencia, en ese paraíso mugriento que siempre quisimos vender? ¿Y vas a comparar así, idiotamente, a unos escasos 9 millones con más de 340 en Estados Unidos, por ejemplo? Yo veo decadencia, un grupo de maestras siendo testigos de un problema social que ellas tampoco advierten porque su profesión no es más que una obligación social y ya no tanto una vocación humana. Yo veo, como vi durante tantos años en Cuba, que a una niñita cubana hay que ponerle la licrita más apretada, el blúmer o la tanguita más corta, el short más subidito y ajustado para que sea mujer desde los ocho años. El varón tiene que tener mil jevitas. Yo conocí de al menos dos casos separados en que un padre le llevó una mujer adulta a sus dos varones adolescentes para que estos dejaran de ser «señoritos». Yo conocí a una mujer de 42 años en mi barrio que se embarazó de un muchachito de 18 y tuvieron una niña. Yo conocí a madres que impulsaban a sus hijas a prostituirse, y tuve una debajo de mí en el edificio donde vivía a la que podías «alquilarle» la niña, sí, una niña, para disfrutarla. Lo que yo vi, nadie me lo contó, en las calles de La Habana durante años no tiene nombre. Los niños son sagrados y nos hemos encargado, como sociedad, putrefacta y desalmada, de sexualizarlos. No es un tema de blancos y negros, que espero hayas entendido a estas alturas. Es un tema cubano, de esa nacionalidad maldita, aunque te duela y no coincidas conmigo, que poco a poco fuimos cultivando mientras nos olvidábamos de ser mejores personas y crecer en libertad, quizás con menos comida en el estómago, pero libres de verdad, y me refiero a la libertad espiritual, porque hay cubanos en el extranjero que siguen vomitando estas actitudes, que son embajadores reales de lo peor que pudiera esperarse de un ciudadano de la otrora Perla de las Antillas.

𝗖𝘂𝗯𝗮 𝗰𝗼𝗻 𝗛 𝗱𝗲 𝗢𝗿𝘁𝗼𝗴𝗿𝗮𝗳𝗶́𝗮

17,115 views • 10 months ago